Bacalao a la Vizcaína – Receta Tradicional Vasca
Descubre el auténtico Bacalao a la Vizcaína del País Vasco. Un bacalao tierno y jugoso en una aromática salsa de tomate que te transportará a la mejor cocina vasca.
Descubre el auténtico Bacalao a la Vizcaína del País Vasco. Un bacalao tierno y jugoso en una aromática salsa de tomate que te transportará a la mejor cocina vasca.

El Bacalao a la Vizcaína es uno de los platos más emblemáticos de la cocina vasca y una auténtica joya de la gastronomía española. Esta receta tradicional, originaria de la provincia de Bizkaia, reúne el bacalao desalado con una rica salsa elaborada con pimientos asados y cebolla pochada. El bacalao lleva siglos siendo un ingrediente esencial en España y fue durante mucho tiempo el sustento de los marineros en alta mar. Hoy en día, el bacalao es un plato de fiesta que se sirve especialmente en Navidad y Semana Santa. El secreto está en lograr el equilibrio perfecto entre el punto del pescado y el dulzor sabroso de la salsa.
El bacalao debe estar en remojo en agua fría entre 24 y 48 horas. Cambia el agua cada 8-12 horas para eliminar bien la sal.
Sí, puedes utilizar 600g de bacalao fresco. En ese caso reduce el tiempo de cocción a 5-6 minutos y ajusta la sal al final, ya que el pescado no aportará el punto salado del bacalao curado.
Tradicionalmente se sirve con pan tostado o patatas cocidas. También combinan muy bien el arroz blanco o una ensalada verde sencilla.
El Bacalao a la Vizcaína es originario del País Vasco, concretamente de la provincia de Bizkaia en torno a Bilbao, donde se considera uno de los platos insignia de la cocina regional. Durante siglos, los pescadores vascos capturaban el bacalao en el Atlántico Norte, lo salaban y lo secaban para poder transportarlo y conservarlo todo el año. La característica salsa de pimientos, cebolla y tomate es una combinación netamente vasca, moldeada por el comercio con el Mediterráneo y América.
El guiso se conserva en el frigorífico, tapado, entre 2 y 3 días. Para recalentarlo, hazlo a fuego muy suave en la cazuela sin que llegue a hervir, ya que el calor excesivo reseca el pescado. Se puede congelar, aunque no es lo ideal porque la textura del bacalao se resiente; si optas por congelarlo, guárdalo en un recipiente hermético hasta un mes y descongélalo lentamente en el frigorífico.
El Bacalao a la Vizcaína se sirve clásicamente con pan de pueblo o patatas cocidas, ambos ideales para aprovechar la salsa de pimientos. El arroz blanco también funciona muy bien como guarnición neutra. Para beber, lo más apropiado es un vino blanco seco español, como un Txakoli del País Vasco o un Albariño de Galicia. El plato es perfecto tanto para una comida familiar tranquila como para lucirse como plato principal en una cena con invitados.