Receta de Baklava Sirio – Auténtico y Fácil
Este baklava sirio tradicional conquista con su masa filo crujiente y un relleno aromático de pistachos. El almíbar casero con agua de azahar le da a este postre su inconfundible sabor oriental.
Este baklava sirio tradicional conquista con su masa filo crujiente y un relleno aromático de pistachos. El almíbar casero con agua de azahar le da a este postre su inconfundible sabor oriental.

El baklava es uno de los postres más emblemáticos de la cocina siria y una verdadera obra maestra de la repostería oriental. Esta receta tradicional proviene de Alepo, la capital culinaria de Siria, donde el baklava se elabora desde hace siglos en las dulcerías del casco antiguo. La combinación de masa filo mantecosa, pistachos tostados y el fragante almíbar de agua de azahar convierte cada capa en una experiencia de sabor. Con un poco de paciencia y la técnica adecuada, este delicioso postre también te quedará perfecto en casa.
Sí, la masa filo congelada funciona muy bien. Lo importante es descongelarla lentamente en la nevera y mantenerla húmeda durante la elaboración.
Generalmente se debe a que se usó poca mantequilla o a que el almíbar estaba demasiado caliente al verterlo. Deja que el baklava se temple un poco antes de añadir el almíbar.
Tradicionalmente se usan pistachos, pero también puedes emplear almendras, avellanas o una mezcla. Tuéstalos ligeramente antes de usarlos para potenciar su aroma.
El baklava se encuentra entre los dulces más antiguos de Oriente Próximo y tiene sus raíces en la cocina otomana, desde donde se fue extendiendo a lo largo de los siglos por todo el Levante. En Siria, este dulce tiene una tradición especialmente arraigada: ciudades como Damasco y Alepo son famosas por sus talleres de baklava, donde el oficio se transmite de generación en generación. La variante siria se distingue por la combinación de pistachos y nueces, así como por el uso de agua de azahar en el almíbar, lo que le confiere un aroma característico e inconfundible.
Conservar el baklava a temperatura ambiente en una lata o recipiente hermético; así se mantiene hasta 5 días y conserva su crujiente. En la nevera la mantequilla se solidifica y la masa se vuelve correosa, por lo que conviene evitarlo. Se puede congelar: colocar el baklava ya horneado y completamente frío en una sola capa y luego transferirlo a un recipiente. Duración: hasta 2 meses. Para descongelarlo, dejarlo a temperatura ambiente; no calentar en el microondas, ya que se pierde el crujiente.
En Siria el baklava se sirve tradicionalmente con café árabe amargo o café turco sin azúcar, cuya amargor equilibra a la perfección la dulzura del postre. Un té negro bien cargado con menta fresca también combina de maravilla. Como postre tras una comida festiva con platos como kibbeh, ouzi de cordero o fattoush queda excelente, igual que en una mesa de meze como dulce colofón. Es especialmente popular en celebraciones como bodas, en la ruptura del ayuno del Ramadán o como obsequio para los invitados.