Börek con Espinacas y Queso Feta – Receta Turca
Este börek turco con espinacas y queso feta combina una masa yufka crujiente con un relleno cremoso y sabroso. Un clásico de la cocina otomana que no dejará a nadie indiferente.
Este börek turco con espinacas y queso feta combina una masa yufka crujiente con un relleno cremoso y sabroso. Un clásico de la cocina otomana que no dejará a nadie indiferente.

El su böreği con espinacas y queso feta es una auténtica joya de la cocina turca, heredada de la tradición culinaria de los palacios otomanos. Este reconfortante plato combina finísimas capas de masa yufka con una deliciosa mezcla de espinacas frescas y queso feta cremoso. El nombre ‘börek’ proviene del vocablo turco ‘bürmek’, que significa ‘doblar’ o ‘plegar’, un arte que se ha transmitido de generación en generación en las familias turcas. Mi abuela preparaba esta receta cada domingo y el aroma del börek recién horneado impregnaba toda la casa. El equilibrio perfecto entre la textura crujiente y el relleno jugoso convierte a este börek en una experiencia gastronómica verdaderamente inolvidable.
Sí, 300g de espinacas congeladas funcionan perfectamente. Déjalas descongelar por completo, escurre muy bien el exceso de líquido y sazona con más intensidad, ya que las espinacas congeladas tienen menos sabor que las frescas.
Lo fundamental es usar suficiente mezcla de leche y aceite y pincelar bien cada capa de masa. También ayuda cubrir el molde con papel de aluminio durante los últimos 10 minutos de cocción para evitar que se reseque.
Sí, puedes montarlo la noche anterior y guardarlo en el frigorífico. Antes de hornear, déjalo reposar 30 minutos a temperatura ambiente y prolonga el tiempo de cocción entre 5 y 10 minutos si fuera necesario.
El börek es uno de los platos más antiguos de la cocina otomana y tiene sus raíces en Oriente Medio y los Balcanes, donde a lo largo de siglos fue evolucionando en innumerables variantes regionales. La idea esencial —capas finas de masa con un relleno sabroso— se extiende desde Marruecos hasta Turquía, y cada región ha dejado su propia impronta. El börek de espinacas y queso, conocido en turco como ‘Ispanaklı Börek’, es un clásico de la cocina cotidiana turca, igual de habitual en la mesa familiar que en los puestos del bazar.
El börek frío se conserva en el frigorífico, bien tapado o en un recipiente hermético, hasta 3 días. Para recalentarlo, lo ideal es hacerlo en el horno a 160°C durante 10-12 minutos para que recupere el crujiente. El microondas es una opción de emergencia, pero ablanda la masa. Se puede congelar: envuelve las porciones individualmente y congélalas hasta 2 meses; descongela preferiblemente en el frigorífico durante la noche y luego calienta en el horno.
El börek no necesita mucho acompañamiento. Una simple ensalada de tomate con cebolla morada y perejil fresco es el acompañamiento clásico. También combina muy bien con yogur turco con un toque de ajo o con cacık para mojar. Para beber, el té negro al estilo turco es la pareja perfecta; en una cena, también armoniza un vino blanco ligero o un vaso de ayran. El börek funciona igual de bien como comida familiar sin complicaciones que como plato para llevar a fiestas, pícnics o potlucks — se puede preparar con antelación y se transporta perfectamente.