Borscht ucraniano – Receta auténtica de sopa de remolacha
Descubre el verdadero sabor de Ucrania con esta receta tradicional de borscht. La reconfortante sopa de remolacha con carne tierna y verduras frescas es un clásico de la cocina ucraniana.
Descubre el verdadero sabor de Ucrania con esta receta tradicional de borscht. La reconfortante sopa de remolacha con carne tierna y verduras frescas es un clásico de la cocina ucraniana.

El borscht es mucho más que una sopa: es el corazón de la cocina ucraniana y un símbolo de tradición y unión familiar. Esta receta auténtica proviene de los pueblos ucranianos, donde generaciones de cocineras han transmitido sus secretos. El característico color rojo intenso lo aporta la remolacha fresca, mientras que el equilibrio perfecto entre sabores dulces, terrosos y sabrosos surge de la combinación de ternera tierna, repollo crujiente y hierbas aromáticas. Especialmente en los fríos meses de invierno, esta nutritiva sopa reconforta el cuerpo y el alma, y reúne a familia y amigos alrededor de la mesa.
Sí, simplemente omite la carne y usa caldo de verduras. Añade alubias blancas o setas para darle más cuerpo y consistencia.
El color proviene de la remolacha. Usa remolacha fresca y añade un chorrito de vinagre, que intensifica y fija el color rojo característico.
En el frigorífico se conserva 3-4 días. También puedes congelarlo en porciones; así aguanta hasta 3 meses.
El borscht es uno de los platos más emblemáticos de la cocina ucraniana y tiene sus raíces en la tradición culinaria eslava oriental, donde la remolacha se cultiva como alimento básico desde hace siglos. Cada región, y a menudo cada familia, tiene su propia variante en cuanto a ingredientes y proporciones. La UNESCO reconoció el borscht en 2022 como patrimonio cultural inmaterial de Ucrania.
En el frigorífico, el borscht se conserva tapado entre 3 y 4 días, y habitualmente está más sabroso al día siguiente, cuando los sabores se han asentado. Para congelarlo, omite la crema agria y guarda la sopa en recipientes aptos para el congelador; aguanta hasta 3 meses. Para recalentar, hazlo despacio a fuego medio en el fuego, no en el microondas, para preservar la textura de las verduras. Añade siempre la crema agria fresca en el momento de servir.
El acompañamiento clásico del borscht son los pampushki, unos bollitos de ajo suaves y esponjosos que se mojan en la sopa. Como alternativa, un buen pan de centeno oscuro cumple perfectamente la función. Para beber, combina bien con una cerveza ligera, kvass o simplemente agua sin gas. El borscht es un plato principal completo ideal para comidas en familia, días fríos de invierno o como reconfortante sopa dominical. Si quieres causar impresión, sírvelo en el centro de la mesa con una buena cucharada de smetana y eneldo fresco recién cortado.