Masa de Pizza Americana – Esponjosa y Crujiente
¡Descubre el secreto de la masa de pizza americana perfecta! Esta masa queda maravillosamente gruesa, esponjosa y crujiente, tal como se acostumbra en Estados Unidos.
¡Descubre el secreto de la masa de pizza americana perfecta! Esta masa queda maravillosamente gruesa, esponjosa y crujiente, tal como se acostumbra en Estados Unidos.

La masa de pizza americana difiere fundamentalmente de su equivalente italiana. Mientras que la pizza italiana es fina y crujiente, la versión americana se caracteriza por una base gruesa y aireada con los bordes bien crujientes. Esta masa se perfeccionó en la década de 1940 en Chicago y Nueva York, y hoy es la base de la pizza deep dish y la clásica pizza americana en molde. Con su textura esponjosa y su ligero toque dulce, constituye la base ideal para generosos ingredientes. El secreto está en la combinación especial de levadura, un poco de azúcar y el tiempo de reposo adecuado.
La levadura en polvo aporta una esponjosidad extra y es responsable de esa base más gruesa tan característica de la pizza americana. Es un rasgo distintivo de este estilo de masa.
El azúcar es importante para el sabor típico americano y ayuda a activar la fermentación de la levadura. Sin él, la masa será menos auténtica y subirá peor.
La masa de pizza americana se estira bastante más gruesa que la italiana, unos 1 a 1,5 cm. Para la pizza deep dish, incluso más gruesa, en torno a 2 o 3 cm.
La masa de pizza americana tiene sus raíces en la cocina ítaloamericana de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando los inmigrantes italianos adaptaron sus recetas a los ingredientes disponibles en Estados Unidos. A diferencia de la fina pizza napolitana original, en América se desarrolló una variante más gruesa y suave, especialmente marcada por estilos como el New York-style o el Chicago Deep Dish. El uso de levadura en polvo junto a la levadura de panadería es un truco típicamente americano que aporta una esponjosidad adicional a la masa.
La masa ya levada y sin cubrir se conserva en el frigorífico bien envuelta hasta 2 días; durante ese tiempo continúa fermentando lentamente, lo que mejora el sabor. Se puede congelar sin problema: en porciones individuales dentro de bolsas para congelar, aguanta hasta 3 meses; descongelar en el frigorífico durante la noche. La pizza ya horneada se conserva tapada en el frigorífico 2 a 3 días; lo mejor es recalentarla en el horno a 180 °C durante 5 a 8 minutos o en una sartén con tapa; el microondas ablanda y endurece la base.
Como acompañamiento clásico va muy bien una sencilla ensalada verde con vinagreta de balsámico o un crujiente coleslaw que equilibra la contundencia de la masa. Para beber, armonizan bien vinos tintos con cuerpo como un Primitivo o un Zinfandel; si se prefiere sin alcohol, una limonada casera o una cerveza artesanal bien fría son opciones perfectas. Esta masa es ideal para fiestas y reuniones informales: basta con meter al horno varias pizzas con distintos ingredientes a la vez y que cada uno elija la que más le apetezca.