Olla de Judías Albanesa – Fasule me Djathe
Descubre los sabores de Albania con esta tradicional olla de judías. Las cremosas judías blancas se combinan con aromática cebolla y queso curado para crear un plato que reconforta el alma.
Descubre los sabores de Albania con esta tradicional olla de judías. Las cremosas judías blancas se combinan con aromática cebolla y queso curado para crear un plato que reconforta el alma.

El Fasule me Djathe es uno de los pilares de la cocina albanesa y encarna la elegancia sencilla del arte culinario de los Balcanes. Esta tradicional olla de judías albanesa reúne ingredientes simples pero de calidad para dar lugar a un plato extraordinariamente satisfactorio. Las judías blancas se cocinan con cebolla fragante, ajo y queso del país hasta obtener una comida cremosa y muy nutritiva. Especialmente durante los fríos meses de invierno, esta olla de judías es un clásico muy querido en las mesas familiares albanesas. El secreto está en la cocción lenta y en el equilibrio perfecto entre las judías terrosas y el queso salado. Un plato que une tradición y sabor en perfecta armonía.
Sí, puedes usar 800g de judías de bote bien escurridas y enjuagadas. Reduce el tiempo de cocción y añade las judías solo durante los últimos 15 minutos.
Tradicionalmente se usa queso blanco albanés. El feta, el queso de oveja o un queso de cabra suave son buenas alternativas que ofrecen resultados muy similares.
Simplemente omite el queso o sustitúyelo por una alternativa vegana tipo feta. El guiso resulta igualmente sabroso y auténtico sin productos lácteos.
El Fasule me Djathe —judías con queso— es un clásico plato albanés de origen humilde que lleva generaciones cociéndose a fuego lento en las cocinas rurales de los Balcanes. Las judías blancas han sido durante siglos un alimento básico en la región por ser económicas, nutritivas y fáciles de conservar. Incorporar el queso al final es el toque albanés que aporta cremosidad y sabor a este sencillo guiso.
En la nevera, el Fasule me Djathe se conserva en un recipiente hermético durante 3-4 días. Al recalentar en el fuego a temperatura baja, añade un chorrito de agua para evitar que las judías se peguen al fondo. Se congela bien; lo ideal es hacerlo sin el queso, en porciones individuales, y añadir el queso fresco al recalentar para mantener una mejor textura. Congelado, aguanta hasta 3 meses.
El Fasule me Djathe no necesita mucho acompañamiento: pan blanco rústico o pan de pita para mojar es la guarnición clásica. Una sencilla ensalada de pepino con vinagre y aceite de oliva aporta un toque de frescor. Para beber, marida bien con un vino tinto ligero de la región —como un Mavrud búlgaro o un Xinomavro griego— o simplemente con una cerveza fría. Es un plato ideal para una cena familiar entre semana, pero también luce estupendamente en un bufé informal de cocina balcánica.