Receta de Pan Plano Bosnio – Tradicional y Fácil
Este tradicional pan plano bosnio es crujiente por fuera y deliciosamente tierno por dentro. Con ingredientes sencillos conseguirás un pan aromático tal como lo hacía la abuela.
Este tradicional pan plano bosnio es crujiente por fuera y deliciosamente tierno por dentro. Con ingredientes sencillos conseguirás un pan aromático tal como lo hacía la abuela.

El pan plano bosnio, conocido como ‘Lepinja’, es un auténtico clásico de la cocina balcánica y forma parte de cualquier comida bosnia tradicional. Este pan se caracteriza por su textura suave y esponjosa, con una corteza ligeramente crujiente. En los hogares bosnios se hornea fresco cada día y se disfruta acompañando Čevapi, Pljeskavica o simplemente con Kajmak. El secreto está en la preparación especial de la masa y en la técnica de horneado correcta, que aquí te explico paso a paso. Con solo unos pocos ingredientes básicos prepararás un pan que te transportará directamente a Bosnia.
No, la levadura es esencial para conseguir la textura esponjosa y aireada característica del pan plano bosnio. Sin ella el pan quedará demasiado denso y compacto.
El pan plano recién horneado se conserva 2-3 días en una bolsa para pan o bien envuelto herméticamente. Lo ideal es consumirlo el mismo día.
Lo más habitual es que el tiempo de levado sea insuficiente o que el ambiente esté demasiado frío. Asegúrate de que la masa pueda levar en un lugar cálido (unos 25°C).
El pan plano es un alimento cotidiano en Bosnia y Herzegovina y tiene sus raíces en la cultura panadera otomana, que durante siglos marcó toda la península balcánica. El somun o lepinja bosnio, como se denomina según la región, se sirve tradicionalmente junto a platos de carne como los ćevapi y es un elemento inseparable de la cocina bosnia de cada día. Cada familia tiene su propia versión, ya sea con más aceite, algo de yogur en la masa o una técnica especial de horneado sobre piedra.
Guardar los panes ya fríos envueltos en un paño de cocina o en una bolsa de papel a temperatura ambiente; así se mantienen tiernos 1-2 días. En el frigorífico se secan más rápido, por lo que no es lo más recomendable. Para congelarlos, envolver individualmente los panes completamente fríos en film transparente e introducirlos en una bolsa para congelador; se conservan hasta 2 meses. Para recalentar, meter directamente del congelador al horno a 180°C durante 10-12 minutos o dorarlos brevemente en una sartén seca; quedan casi como recién hechos.
El pan plano bosnio es el acompañamiento clásico de los ćevapi con cebolla y ajvar, pero también combina a la perfección con hummus, tzatziki o simplemente con buena mantequilla y sal. Como guarnición de guisos contundentes como el grah (guiso de alubias bosnio) o la begova čorba queda muy bien. Para beber, sienta de maravilla un ayran frío, un vino tinto ligero de los Balcanes o un té negro al estilo bosnio. Es igual de adecuado para una comida familiar tranquila que como pan en un bufé de mezze variado para invitados.