Pasta condimento argentina – Chimichurri casero
Esta tradicional pasta condimento argentina transforma cualquier plato en una experiencia de sabor. Hierbas frescas, ajo y aceite de oliva se unen para crear la famosa salsa chimichurri.
Esta tradicional pasta condimento argentina transforma cualquier plato en una experiencia de sabor. Hierbas frescas, ajo y aceite de oliva se unen para crear la famosa salsa chimichurri.

El chimichurri es el corazón de la cocina argentina y no puede faltar en ningún asado. Esta pasta verde de perejil fresco, orégano, ajo y aceite de oliva le aporta un sabor inconfundible a la carne a la parrilla, las empanadas e incluso las verduras. Originaria de las pampas, donde los gauchos servían esta salsa con su carne asada, el chimichurri es hoy un símbolo de la hospitalidad argentina. El secreto está en el equilibrio perfecto entre la acidez, el picante y la frescura de las hierbas. Con esta receta auténtica, traes el sabor de Argentina directamente a tu cocina.
En la nevera, en un recipiente hermético, el chimichurri se conserva unos 5-7 días. La superficie siempre debe quedar cubierta con una fina capa de aceite de oliva.
Tradicionalmente solo se usa perejil, aunque puedes añadir pequeñas cantidades de cilantro o menta. La albahaca, sin embargo, cambia demasiado el sabor característico.
El chimichurri es el acompañamiento clásico para la carne de res a la parrilla, el chorizo y las empanadas. También queda excelente con verduras asadas, pescado o como marinada.
El chimichurri es una de las salsas más conocidas de América del Sur y tiene su origen en Argentina y Uruguay, donde se sirve tradicionalmente en el asado, la celebración gastronómica argentina por excelencia. Existen diversas teorías sobre el origen del nombre, ninguna de ellas confirmada. Lo que sí es seguro es que la salsa lleva generaciones siendo parte inseparable de la cultura asadera argentina y se transmite de familia en familia con pequeñas variaciones propias de cada hogar.
En la nevera, el chimichurri se conserva hasta 7 días en un tarro limpio y bien cerrado; el aceite de oliva puede solidificarse con el frío, lo cual es completamente normal: basta con sacarlo de la nevera con antelación y dejarlo atemperar. Se puede congelar sin problema: porcionar en cubiteras, congelar y guardar los cubitos en una bolsa para congelador hasta 3 meses. El chimichurri no se calienta; simplemente se lleva a temperatura ambiente poco a poco y se remueve bien antes de usar.
El chimichurri es el acompañamiento clásico para la carne de res a la parrilla, especialmente cortes de asado como el flank steak o la picanha, aunque también luce muy bien con chuletas de cordero o pollo a la brasa. Como dip con pan blanco fresco o sobre verduras asadas demuestra toda su versatilidad. Para beber, un Malbec argentino de cuerpo pronunciado es la elección perfecta; si se prefiere sin alcohol, un agua fresca con limón o una ginger beer van de maravilla. Ideal para noches de parrilla en verano, pero también como toque especial para realzar platos cotidianos como carne a la sartén.