Receta de Alfajores de Maizena – Galletas Argentinas
Estos delicados Alfajores de Maizena son un sueño argentino hecho de galletas mantecosas y un relleno cremoso de dulce de leche. La fécula de maíz los hace increíblemente tiernos y quebradizos.
Estos delicados Alfajores de Maizena son un sueño argentino hecho de galletas mantecosas y un relleno cremoso de dulce de leche. La fécula de maíz los hace increíblemente tiernos y quebradizos.

Los Alfajores de Maizena son un verdadero clásico de la repostería sudamericana, que también ha ganado enorme popularidad en Estados Unidos. Estas galletas tiernas y mantecosas deben su textura única a la fécula de maíz, que las hace extraordinariamente quebradizas. Entre dos galletas se esconde una generosa capa de cremoso dulce de leche, que crea el equilibrio perfecto entre dulce y salado. En las comunidades latinoamericanas de Estados Unidos, los alfajores se han convertido en un dulce imprescindible en reuniones familiares y panaderías. La preparación es sorprendentemente sencilla y el resultado los conquistará por su textura delicada.
La fécula de maíz es fundamental para lograr la textura quebradiza característica. Puede reemplazar como máximo 50g por harina adicional, pero el resultado será diferente.
Al menos 2 horas en la heladera, aunque de un día para el otro es mejor. Así los sabores se integran y las galletas se ablandan.
Sí, cocine leche condensada azucarada 2-3 horas en baño de agua hasta que tome color caramelo y consistencia espesa.
Los alfajores tienen su origen en la cocina árabe-andaluza y llegaron a Sudamérica con los colonizadores españoles. En Argentina evolucionaron hasta convertirse en un dulce nacional con identidad propia: la versión con fécula de maíz (Maizena) y dulce de leche es hoy inseparable de las panaderías y los hogares argentinos. Cada región y casi cada familia tiene su pequeña variante, pero la masa quebradiza y fundente con la crema de caramelo en el centro siempre es el corazón del alfajor.
En un recipiente hermético los alfajores se conservan en la heladera perfectamente durante 5-6 días; con el tiempo incluso se ponen más tiernos y sabrosos. Las tapas sin rellenar pueden congelarse hasta 2 meses; los alfajores ya armados también se congelan bien dada la consistencia del dulce de leche: envolver cada uno individualmente en film y guardar en una bolsa para freezer. Para descongelar, pasar a la heladera de un día para el otro; no calentar en microondas porque se endurecen.
Los alfajores son el acompañamiento clásico del café de la tarde o de un mate argentino bien cargado: el amargor de la bebida equilibra a la perfección la dulzura del dulce de leche. Servidos en un plato de postre junto a una bocha de helado de vainilla se convierten en un postre sencillo pero muy lucido. Como regalo o para mesas dulces, cumpleaños infantiles y celebraciones son muy prácticos, ya que se pueden preparar con anticipación y no se desmigan durante el traslado.