Receta de Bakso – Sopa Indonesa de Albóndigas
El Bakso es el plato de calle más querido de Indonesia: albóndigas jugosas en un caldo sabroso. Esta versión auténtica trae el sabor del warung directamente a tu cocina.
El Bakso es el plato de calle más querido de Indonesia: albóndigas jugosas en un caldo sabroso. Esta versión auténtica trae el sabor del warung directamente a tu cocina.

El Bakso es mucho más que una simple sopa: es un pedazo del alma indonesia en cada cucharada. Estas albóndigas tradicionales de ternera y harina de tapioca flotan en un caldo claro y aromático, y se venden en cada esquina de Indonesia. El secreto está en su textura especial: gracias a la harina de tapioca, las Bakso quedan increíblemente elásticas y jugosas. Servidas con fideos amarillos, tofu y hierbas frescas, este sencillo plato se convierte en toda una experiencia gastronómica que te transporta directamente a Yakarta.
Tradicionalmente el Bakso se elabora con ternera, pero la carne picada de cerdo funciona igual de bien. Elige una con bajo contenido en grasa para obtener la mejor textura.
La harina de tapioca se encuentra en tiendas de productos asiáticos o en línea. En caso de necesidad puedes sustituirla por fécula de patata, aunque la textura no será tan auténtica.
Suele ocurrir cuando la masa se ha amasado poco o contiene demasiada agua. Asegúrate de añadir el agua helada gota a gota y de amasar el tiempo suficiente.
El Bakso es uno de los platos callejeros más populares de Indonesia y tiene su origen probable en la cocina chino-indonesia, donde las albóndigas en caldo tienen una larga tradición. Hoy en día la sopa está presente desde Sumatra hasta Papúa: los vendedores empujan sus carritos por las calles y golpean dos cucharas entre sí para anunciar su presencia, un sonido que muchos indonesios asocian con el hogar. Cada región tiene su propia variante, con más especias unas veces o con distintos acompañantes otras.
Las albóndigas Bakso ya frías se conservan sin caldo en un recipiente hermético en el frigorífico durante 2-3 días. Es preferible guardar el caldo y los fideos por separado, ya que de lo contrario los fideos absorben el líquido. Para congelarlas, precongelarlas primero en una bandeja de una en una y luego trasladarlas a bolsas de congelación; así se conservan hasta 2 meses. Para calentarlas, introducirlas directamente en el caldo caliente; no usar el microondas, ya que quedarían gomosas.
El Bakso es un plato completo en sí mismo, pero cobra vida con buenos acompañamientos en la mesa: bawang goreng crujiente (chalotas fritas) como topping, un chorrito de lima y sambal extra para quienes prefieran más picante. Combina muy bien con un té helado indonesio (es teh manis) o una cerveza rubia ligera. Como plato cotidiano y a la vez como cena relajada para la familia o los invitados, el Bakso es ideal: se puede preparar con antelación y queda muy vistoso en la mesa con pequeños cuencos de distintos acompañamientos.