Receta de Banchan – 3 guarniciones coreanas clásicas
El banchan son las pequeñas pero imprescindibles guarniciones de la cocina coreana. Estas tres variedades clásicas aportan color y sabor a cualquier mesa coreana.
El banchan son las pequeñas pero imprescindibles guarniciones de la cocina coreana. Estas tres variedades clásicas aportan color y sabor a cualquier mesa coreana.

El banchan es el alma de toda comida coreana: pequeñas y sabrosas guarniciones que se sirven juntas y ofrecen una gran variedad de sabores. Tradicionalmente se presentan varios banchan al mismo tiempo, desde verduras encurtidas hasta ensaladas aliñadas. Estas tres variedades clásicas —Sigeumchi Namul (espinacas), Danmuji (rábano encurtido) y Kongnamul (brotes de soja)— son perfectas para principiantes y aportan un auténtico sabor coreano a cualquier comida. Con ingredientes sencillos y técnicas de preparación tradicionales, traerá la riqueza de Corea a su mesa.
En el frigorífico, la mayoría del banchan se conserva 3-4 días. Las variedades encurtidas, como el rábano, aguantan incluso hasta una semana.
El gochugaru tiene un sabor único, dulce y picante a la vez. Como alternativa, puede usar pimentón dulce con una pizca de cayena.
Tradicionalmente se sirven entre 3 y 12 banchan distintos según la ocasión. Para el uso doméstico, con 3-5 variedades diferentes es más que suficiente.
Banchan —la palabra significa simplemente ‘platos de guarnición’— es un elemento central de la cultura gastronómica coreana y se lleva sirviendo junto al arroz y la sopa desde hace siglos. La tradición de presentar muchos cuencos pequeños a la vez tiene su origen en la cocina de la corte coreana, aunque hace tiempo que se extendió a todos los hogares cotidianos y familiares. Las tres variedades presentadas aquí —Sigeumchi-Namul (espinacas), Kongnamul-Muchim (brotes de soja) y Musaengchae (rábano)— se encuentran entre los banchan más conocidos y preparados con mayor frecuencia.
Los tres banchan se conservan perfectamente en el frigorífico en recipientes bien cerrados durante 3-4 días, y con el tiempo el sabor incluso se intensifica. Se pueden congelar, pero la textura se resiente notablemente (sobre todo la de las espinacas), por lo que no es recomendable. El banchan se sirve tradicionalmente a temperatura ambiente; basta con sacarlo del frigorífico 10-15 minutos antes de comer para que se atempere, sin necesidad de calentarlo.
El banchan acompaña de forma clásica al arroz de grano corto al vapor y a sopas coreanas como el Doenjang-Jjigae (estofado de miso) o el Miyeok-Guk (sopa de algas marinas). También combina muy bien con carnes a la parrilla como el bulgogi o el samgyeopsal y complementa cualquier plato principal coreano. Para beber, armonizan muy bien el té de cebada frío (boricha), una cerveza coreana ligera o un suave makgeolli. Para una cena de entre semana sin complicaciones, la combinación de los tres banchan con un buen arroz es más que suficiente.