Sopa de Maíz Argentina – Locro de Choclo
Esta tradicional sopa de maíz argentina combina el dulzor del choclo con aromas intensos y reconfortantes. Un auténtico locro de choclo querido en todo América del Sur.
Esta tradicional sopa de maíz argentina combina el dulzor del choclo con aromas intensos y reconfortantes. Un auténtico locro de choclo querido en todo América del Sur.

El locro de choclo es una de las sopas más populares de Argentina y encarna el alma de la cocina sudamericana. Esta cremosa sopa de maíz tiene sus raíces en la cocina indígena y ha pasado de generación en generación. El sabor dulce del maíz fresco armoniza a la perfección con los aromas especiados del pimentón y el comino. Especialmente en los meses más fríos, esta nutritiva sopa es un verdadero reconfortante del alma. Con pocos ingredientes, pero de buena calidad, llevas un auténtico pedacito de la tradición argentina a tu mesa. La preparación es sencilla, y el resultado es pura calidez en un plato hondo.
Sí, el maíz en conserva también funciona, aunque conviene escurrirlo bien y enjuagarlo. Sin embargo, el maíz fresco o congelado da mejor textura y un sabor más intenso.
Tritura una porción mayor de la sopa o disuelve 2 cdas. de fécula de maíz en agua fría y agrégala a la sopa mientras hierve a fuego suave, revolviendo.
Tradicionalmente se sirve con pan casero caliente o empanadas. También son populares una cucharada de crema ácida y hierbas frescas como topping.
El locro es un guiso tradicional de las regiones andinas de América del Sur y tiene su origen en la cocina indígena de los pueblos quechuas, que utilizan el maíz, la calabaza y las legumbres como alimentos básicos desde hace siglos. En Argentina, el locro está especialmente arraigado en las provincias del noroeste, como Jujuy, Salta y Tucumán, y se considera un plato nacional que se sirve por tradición el 25 de mayo, el día de la patria. La variante elaborada únicamente con maíz, el ‘locro de choclo’, es la versión más liviana y vegetariana del locro clásico, que suele prepararse con cerdo, embutidos y porotos blancos.
En la heladera, la sopa se conserva tapada hasta 3 días y de un día para el otro gana aún más sabor. Para recalentar, hacerlo a fuego medio revolviendo ocasionalmente; si espesó demasiado, agregar un chorrito de caldo o leche. Se puede congelar, aunque al ser una sopa con leche puede quedar algo granulosa al descongelar; en ese caso, procesarla brevemente con la minipimer y rectificar el sazón antes de servir. Duración en el freezer: hasta 2 meses.
Acompaña muy bien con pan blanco casero rústico o un pan de choclo sudamericano para mojar en la sopa, lo que redondea el plato. Como bebida, un torrontés argentino ligero o una cerveza bien fría son opciones ideales; para quienes prefieren sin alcohol, un agua de maracuyá es perfecta. El locro de choclo es un excelente plato para una cena reconfortante en época fría, pero también funciona como entrada generosa en un almuerzo con invitados: fácil de preparar con anticipación y agradecido en cantidades grandes.